
Si, si... Se llaman SKELATOR, quizás una variante del nombre de aquel villano de las sagas de He-Man. Probablemente hayan cambiado la E por la A para evitar cualquier problema legal. Esta banda, que originalmente se fundaron en San Diego (California), hoy tiene su bunker en Seattle y desde allí se lanzan al mundo con este "Death to all nations", tercer disco de estudio luego de su debut "Time of the sword rulers" (2008) y su segundo disco que se titula "Give me metal or give me death" (también de 2008, pero que sólo puede conseguirse a través del sitio oficial de la banda). SKELATOR es otro fiel exponente de lo que alguna persona ha dado en llamar True Metal o Metal Verdadero, en castellano, en contraposición al tan cuestionado Falso Metal que nos metió en la cabeza aquella legendaria banda neoyorquina llamada MANOWAR. De todas maneras, la música de SKELATOR no tiene mucho de MANOWAR, aunque ellos lo sientan como una gran influencia. Me parece que la cosa va más por el lado de la onda IRON MAIDEN, con cierto toque a los italianos DOMINE e inclusive con pasajes a lo TOKYO BLADE. En realidad, me hace recordar a las bandas de la NWOBHM, aunque sean norteamericanos. El grupo está integrado por Jason Conde-Houston (voz), Robbie Houston (guitarra), Patrick Seick (batería) y detectamos la presencia de dos ex-SHADED ENMITY (banda que pasó por nuestro viejo Encrucijada Webzine), los señores Rob Steinway (guitarra) y Zach Palmer (bajo).
El disco abre con "Birth of metal" un corte puramente maidenesco, con la voz de Jason utilizando una técnica muy similar a la de Bruce Dickinson. Seguidamente, tenemos a "The truth", con muy buenos riffs y melodías a lo DOMINE, de hecho la voz de Jason se parece mucho a la de Adolfo "Morby" Morbiducci. "Victory (Henry V)" sigue en la misma línea que la anterior, mientras "Circle of bloodshed" tiene un comienzo muy Doom Metal para luego transformarce en una veloz y estridente canción, con un buen trabajo de coros. Luego, "Symphony of the night" trae cierto caracter épico a las melodías. Ni hablar de "For death and glory" mucho más épica que la anterior. Y el Hard Rock también tiene su espacio en "Stand up (for Rock and Roll)". Cierra el album la canción que lleva el nombre del mismo, "Death to all nations" sin salirse de la propuesta que marcaron los temas previos. El trabajo tiene una cuidada producción y fue editado por el sello Metal On Metal Records, especialista en este tipo de género. Para aquellos que se fascinan con el metal más tradicional.
Pablo B.
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